Hay veces que el tiempo no es sinónimo de curación,
ni la distancia significa olvido.
Hay algo que prevalece sobre todo esto,
creando uniones incluso más fuertes.
Cuando dos personas sienten esa conexión,
no hay kilómetros, ni lenguajes, ni edades, ni tiempos que valgan.
Sólo hay que aprender a luchar,
a enfrentarse a lo desconocido sin saber lo que viene después.
Porque eso es lo que de verdad significa "querer es poder".
Que lo pasional por fin venza a lo racional.
¿Qué significan unas cuantas lágrimas derramadas
comparadas con los miles de latidos marcados en un segundo?
No son nada.
Se esfuman.
Se pierden en el famoso olvido.
Me has devuelto mis ganas, mi ilusión, mis nervios al despertar.
Me has hecho recordar lo que era sentirme viva.
El querer y poder decirte lo maravilloso que eres y lo feliz que estoy de tenerte en mi vida.
Saber que quieres escaparte conmigo a todas partes.
Saber que quieres escaparte conmigo a todas partes.
y que lo primero que te venga a la cabeza cada mañana sea yo.
Dices que te tengo loco.
Pero no tanto como tú me enloqueces a mi.
Nunca había olvidado lo que suponía perderme en tus ojos azules.
Pero he de decir que esta vez los he visto más bonitos que nunca.
Me ha encantado verte temblar cual niño pequeño al estar a tu lado.
Que te sigas poniendo nervioso al mirarme.
Te contaría secretos cada día,
te trastornaría al hacer que los adivinases.
Incluso podría mofarme de ti.
Pero sabes que siempre, SIEMPRE, acabaré con un beso.
Negarte que soy perfecta.
Que me mires cual disparatada al decir mentiras
Fundirte en mi mirada, repetirlo.
Volver a alejarme de tus labios y decir un no.
Que te rebotes y me digas:
"Sí, para mi sí, y sólo para mi."
Porque querer es poder.
Porque amar es arriesgar.
Y que queréis que os diga, si para mi él es mi debilidad.
Sólo él.
ÉL Y NADIE MÁS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario